El verdadero fraude

Hola nuevamente. El día de hoy se cumple un mes de una tregua que hice y la cual ha llegado a su fin. No, no fue un pacto de no-agresión con los usuarios de Mac y mucho menos con los fans de Justin Bieber, jajaja, fue un pacto de no echarle más leña al fuego de la “guerra sucia” que se vivió en estos días tan agitados previos a las elecciones presidenciales que se celebran el día de hoy en México.

Estos días me han enseñado lecciones muy importantes, una de ellas es el cómo nos puede llegar a sorprender la gente y el qué tan fácil se puede manipular… y qué tan difícil es pedirles argumentos para poder entender su postura. Me impresiona cómo la gente que supuestamente ha tenido una educación privilegiada y que uno pensaría que están en otro nivel de actitudes y de pensamiento, se dejen llevar por las pasiones y la irracionalidad de una forma tan repentina. Si, admito que yo tuve algo que ver al responder a agresiones y a señalamientos de la misma forma en la que fueron emitidos (aunque nunca con ataques personales ni palabras altisonantes, porque yo respeto aunque no me respeten), pero al menos tuve el valor y la decencia de reconocer mi error y evitar continuar con acciones que nos dividieran y debilitaran aun más como sociedad en un momento en el que es más indispensable que estemos unidos para salir adelante.

¿Cómo evitar no participar de esto cuando la violencia se desataba todos los días, a cada rato, en las famosas “redes sociales”? Recordemos que la violencia no sólo son agresiones físicas, sino que también pueden ser palabras, expresiones o imágenes denigrantes e insultantes. El más grave insulto a mi inteligencia, y el que ya va para 10 años que no me puedo sacar de la cabeza completamente, es el hecho de que a Andrés Manuel López Obrador se le considere “honesto”, “sensato” y que como por arte de magia va a resolver todos los problemas que agobian al país. Es increíble que a pesar de todo lo que rodea a este personaje (ya elaboré bastante en el tema en mi publicación pasada), todavía se le tenga como “santo” (o “mesías”) por algunos sectores de la población, y no sólo son su “clientela” habitual (vendedores ambulantes, taxistas piratas, “paracaidistas” y porros, entre otros acarreados) sino que, sorprendentemente, ahora hasta estudiantes de las universidades más caras del país se agruparon para apoyarlo.

Soy Prole
“Soy Prole, pero voy a la escuela en mi BMW porque el metro me da asquito… y no sé usar los signos de apertura” (Foto: animalpolitico.com)

Esto último lo considero una gran incoherencia, ¿cómo es posible que la juventud más privilegiada de una nación con 60 millones de pobres de repente apoye a alguien que representaría el final de esa vida acomodada como la conocen? No es que me desagrade la idea de darles un poco de “realidad” a estos individuos, en especial a los que se les ha dado todo sin aportar algo a cambio, pero como a mí y a cualquier otra persona honrada y trabajadora de este país nos estarían llevando entre las patas también, prefiero defender mis intereses aunque implique mantener a estas personas en su élite. Yo no quisiera tener que mantener a gente “comodina” (la mayoría es gente convenenciera, floja o inútil, en especial en esta ciudad) con mis impuestos, porque ese es el “modelo” que pretende implementar el Sr. Obrador, pero tampoco voy a volverme parte de ese grupo de sanguijuelas (aunque sea muy cómodo) porque mi trabajo y mi esfuerzo me han costado llegar a donde estoy y no estoy dispuesto a renunciar a todo eso para no darle gusto a un tirano en potencia. Estoy muy al tanto de que hay gente con verdaderas carencias en este país, pero una cosa es querer superarse para salir de esa situación y otra cosa es esperar que alguien los saque. Si el gobierno va a otorgar apoyo, ayuda o subsidios a la población, deben de merecerlos y obvio dar algo de su parte como trabajar y pagar impuestos si son perfectamente capaces de hacerlo, pero en el caso del Sr. Obrador y el PRD, lo único que piden a cambio es el voto a su favor y el acudir a hacer “mitote” a donde sea cuando se les requiera.

Si uno se pone a analizar detenidamente el contexto en el que se dio este movimiento, se puede apreciar claramente que el Sr. Obrador y sus secuaces se encontraban detrás de él desde un principio. La premeditación y agresividad expuestas el día 11 de mayo cuando se increpó al candidato puntero, Enrique Peña Nieto del PRI, en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana (en donde se llega a pagar 15 mil pesos de colegiatura al mes en promedio) no pueden ser más que la maquinación de alguien que desea el poder a como dé lugar, y que utiliza la retórica y la demagogia más pura para levantar las pasiones que desencadenan este tipo de actos, que si bien no son armados, sí son violentos. A esto hay que agregarle la mentalidad del universitario promedio que siente que se puede comer el mundo porque “ya es adulto”, a pesar de que la mayoría realmente todavía no son responsables por sus actos, y papá y mamá los mantienen. Otra muestra de incongruencia de este movimiento que se presume “apartidista”, es la forma en la que protestan contra la supuesta imposición del candidato puntero por los medios de comunicación, imponiendo a su propio candidato que es el Sr. Obrador “casualmente”. Lo que no entienden estos chicos, y que en verdad debería preocuparles, es que cuando la cosa se ponga color de hormiga, el Sr. Obrador se va a deslindar completamente (como lo hizo con las 50 personas que lo apoyaron en la quema de pozos petroleros de PEMEX en 1996 y que terminaron en la cárcel mientras él y sus colaboradores más cercanos lograron huir) y caerán solos, asumiendo todas las consecuencias mientras su mesías pensará en la próxima artimaña que aplicará para imponer su voluntad.

Lotso
Por lo menos Lotso olía a frutas. Obrador huele a farsa. (Foto: villains.wikia.com)

Cuando recientemente se descubrió que en el movimiento efectivamente han influido personas de esta izquierda extremista como Alejandro Encinas (quien le permitió al Sr. Obrador bloquear Paseo de la Reforma a sus anchas hace 6 años) y Marcelo Ebrard (quien aparentemente no valora lo poco rescatable de su carrera política), inmediatamente los integrantes del mismo lo rechazaron y declararon que se trataba de una infiltración cuyo objetivo era desprestigiarlos (me suena al “es un complot” tan característico de su líder espiritual cuando se trata de evadir responsabilidades). Esta farsa no es más que otro grupo de choque social que se ha creado para que el Sr. Obrador logre por la fuerza lo que no puede lograr en las urnas, y que alarmantemente puede desembocar en una tragedia. El Ejército Popular Revolucionario (EPR) ya ha manifestado su apoyo a la “causa” de estos estudiantes: “Si hay imposición, habrá revolución”… ¿están listos para el baño de sangre irracional que se puede desatar, y todo por andar de revoltosos?

Los perredistas y demás que apoyan a este movimiento argumentan que es necesario un “cambio verdadero” (frase de campaña del Sr. Obrador), por los tantos años de corrupción y de violencia y bla bla bla de los gobiernos del PAN y del PRI. Aquí viene otra parte que no logro comprender, ¿qué les hace pensar que el Sr. Obrador representa ese cambio? Cuando le pregunto a la gente los argumentos para creerle y apoyarlo, me dan largas o me responden con lo que se tragan de la propaganda de que “el PRI esto” o que “el PAN aquello” pero NUNCA me dicen que es lo que el señor puede hacer tan bien. Se ha demostrado que sus propuestas son irracionales y completamente demagogas, y hasta dañinas para el país. ¿Regresar a Luz y Fuerza del Centro, cuyo sindicato (SME) es de los más corruptos y ladrones del país? ¿No que el señor Obrador es muy honesto y va a combatir la corrupción? Ahh, pero claro, si tomamos en cuenta las incongruencias que ya han demostrado el PRD y su candidato, así como sus grupos de choque y simpatizantes, es obvio que el doble discurso se ignora completamente. Si a eso se agrega que el Sr. Martín Esparza de dicho sindicato ha “contribuido” varios millones de pesos a la “presidencia legítima” de Obrador pues se empieza a destapar la cañería. Y hablando de doble discurso, lo que me impresiona es la facilidad con la que el Sr. Obrador muestra cifras y habla de estrategias completamente fantasiosas para, según él, lograr toda la sarta de tonterías que propone… ¡y que se lo crean! Después de analizarlo y leer varios artículos al respecto, recordé nuevamente la obra maestra de George Orwell, “1984”, en donde el partido del IngSoc (Socialismo Inglés) empleaba el “doblepensar” y el Ministerio de la Verdad (que en realidad se encargaba de “rectificar” la historia y los hechos para que se adaptaran a lo que dijera el Gran Hermano, quien era el amo y señor que gobernaba) para manipular los hechos y presentar como verdad absoluta lo que se decía. Como mencioné en este artículo, se vigilaba constantemente a todos los habitantes, incluso dentro de sus casas, para que aquellos que cuestionaran la sabiduría del partido y la autoridad del Gran Hermano fueran castigados inmediatamente y así mantener el orden y status quo. ¿Ese es el futuro que quieren para México?

Foto al revés
Si el líder dice que está derecha, ¡está derecha! (Foto: adnpolitico.com)

Se habla de que el PAN es violento, a pesar de la estabilidad económica de los últimos años. Se critican las prácticas “represoras” del PRI, a pesar de que prácticamente todo lo que conocemos y usamos lo construyeron ellos y disfrutamos de muchos beneficios que ellos crearon en su momento. El PRD está formado por viejos priístas corruptos y además crea o apoya grupos violentos que soporten su causa, poniendo como pretexto que es para los “pobres” o para el “pueblo” mientras que se sirven con el poder; una clara muestra de sus dos caras. Sólo un estúpido negaría lo anterior cuando hablan de un “posible fraude” del PRI mientras albergan en sus filas a expriístas (Bartlett y Camacho Solís) responsables de la “caída del sistema” de 1988 que tanto critican.

Hipócritas
“¡Pobres inútiles! Creen que no los vamos a traicionar como lo hicimos con el PRI, jajaja” (Foto: flickr.com/photos/ramonmier)

 

Y para terminar, una frase que encontré por ahí:

La violencia es miedo de las ideas de los demás y poca fe en las propias.
Antonio Fraguas Forges – Humorista español

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