Death and Rebirth

… y no hablo del anime japonés conocido como Neon Genesis Evangelion, jeje

Tiene casi un año de la última entrada que hice en este blog, les pido una enorme disculpa por haberlos abandonado durante tanto tiempo (claro, para los que todavía revisan este sitio que yo creo que no tenían otra cosa qué hacer, jeje :P) pero hubo tantos cambios en mi vida en estos últimos meses que me era difícil encontrar una forma de ponerlo en palabras que pudiera plasmar en este sitio donde he compartido tantos acontecimientos, mis intereses y otras cosas en las que luego divago profundamente.

El pasado mes de septiembre finalmente me separé de mi mamá. No fue fácil tomar esa decisión, en principio porque mi madre se iba a quedar sola y los vecinos y demás fauna que habita en la zona de la casa no son precisamente los ciudadanos más ejemplares del mundo pero simplemente ya no podía seguir en esa constante guerra entre lo que era correcto y lo que ella pensaba que era lo correcto. Una muy buena amiga mía me hizo el favor de rentarme una habitación en su casa (la que ahora con cariño le digo la “madriguera” o el “búnker” porque está en la planta baja y en un rincón oculto, lo cual me agrada mucho, jeje) y que afortunadamente se encuentra cerca de la casa donde vivía por cualquier cosa que se ofreciera. La relación con mi madre ha mejorado muchísimo, y a pesar de que de repente tenemos todavía diferencias, al menos ya no son tan pronunciadas y se pueden solucionar más pacíficamente y sin tanto drama. Es una relación más normal y que ya necesitaba en mi turbulenta vida.

Otra cosa que necesitaba era un nuevo pasatiempo. No voy a negar que adoro las computadoras, ya que ellas fueron mis únicas compañeras durante los años más difíciles de mi adolescencia (como saben de artículos anteriores, nunca he sido muy “sociable” que digamos), pero convivir con ellas más de 16 horas diarias no puede ser considerado normal ni saludable. El ejercicio nunca me llamó la atención por el sudor y yo ODIO sudar, y porque también exige cierto régimen si se quieren resultados que mejoren la salud y la condición física y yo pienso que los pasatiempos que requieren someterse a ese tipo de restricciones son más aprehensivos que relajantes. También consideré la pintura o incluso la música como alternativas, pero creo que mi lado que aprecia las Bellas Artes no estaba muy dispuesto en ese momento. Con el cambio de domicilio vino el cambio de zona, y afortunadamente para mi, en esta zona encontré un lugar donde pude desempeñar algo que había abandonado desde la primaria: la natación. A partir de octubre retomé esta actividad que la verdad si me mantiene bastante entretenido y que si me ha hecho mejorar mi salud (aunque ha empeorado mi situación económica por todo el material y la ropa que he tenido que ir comprando por la disminución de tallas, jajaja), y aunque si es una forma de ejercicio en verdad no he tenido que cambiar aspectos de mi rutina (ni siquiera la alimentación) para disfrutarlo. A veces me cuesta trabajo mantener el ritmo con gente notablemente más joven o con mejor condición, pero al final del día, yo voy a “pasar el tiempo”, no a convertirme en el próximo Michael Phelps…. aunque a lo mejor en decadencia si podría serlo, jeje

Otro beneficio de la natación es que convivo con más personas fuera de mi acostumbrado círculo social de ex-compañeros de la escuela y compañeros del trabajo, aunque claro, los del trabajo no son muy numerosos que digamos. Mi misma anti-socialidad y la falta de intereses en común con ese grupo (siendo prácticamente el único programador en una empresa llena mayoritariamente de contadores, administradores y vendedores) impiden que pueda relacionarme de alguna forma con ellos.  También convencí a mi mejor amigo de tomar clases los sábados conmigo y lo veo más seguido, lo cual es muy bueno ya que antes prácticamente sólo nos veíamos cuando mi mamá no estaba en la casa y podíamos jugar Xbox con el Home Theater a gusto, jajaja

Hablando de mis compañeros de trabajo, en estos últimos meses también ocurrió algo curioso. Me reencontré con un viejo amigo del ITAM que no había visto en casi 8 años y me ofreció trabajo desarrollando aplicaciones móviles, principalmente proyectos pequeños que podía hacer en mis tiempos libres pero que no se concretó y finalmente, después de ayudarle con unas cuestiones de una migración de servidores, su socio decidió que sería bueno que me integrara de tiempo completo en su empresa con todo y un buen sueldo. Fue una oferta muy atractiva y de esas que no hay que dejar pasar, pero si me sentí un poco “acorralado” por lo que significaría para mi actual jefa que la abandonara cuando ya se venían varias cosas importantes encima. Después de meditarlo durante un fin de semana completo y de comentarlo con mi mejor amigo y escuchar su opinión, decidí aceptar la oferta y comunicarle a mi jefa que las siguientes dos semanas serían las últimas y que sólo me limitaría a terminar los pendientes que había y a capacitar lo más posible a aquél que me llegara a sustituir en mi puesto. Pasaron las 2 semanas, y afortunadamente terminé todos los pendientes que en circunstancias normales tendría que resolver en un mes; desafortunadamente para mi jefa, ninguno de los candidatos que llegaron para ocupar mi puesto la satisficieron, ya sea porque pedían un sueldo muy alto para los estándares de la empresa (digamos que el sueldo promedio es bajo en comparación con la media del mercado laboral, aunque hay otros beneficios como el horario que si valen la pena… por algo seguía trabajando ahí, ¿no creen?), o porque simplemente carecían de la experiencia y de los conocimientos para hacerse cargo de todo lo que había que hacer.

El que hubiera sido mi último jueves en la empresa fue especialmente caótico y cuando salvé el día y se calmaron las tensiones, mi jefa decidió que sería muy tonto dejarme ir y finalmente convenció a los altos mandos de ofrecerme un mejor sueldo, que incluso superara lo que me habían ofrecido en la otra empresa, con tal de que no me fuera. El viernes la contra-oferta de mi jefa fue oficial y decidí, después de todo, quedarme donde estaba. Un sueldo mucho mejor con los mismos beneficios era visiblemente mejor que la otra oferta, y así como la primera vez, pues había que aprovecharla. Sigo sin ganar lo que podría estar ganando en otros lados, pero al menos sigo teniendo espacio para disfrutar el resto de mi vida fuera del trabajo, y vaya que la he disfrutado. Poco a poco se van dando las cosas, y espero que pronto pueda adquirir mi propia casa a mi gusto donde pueda descuartizar zombies, robar autos o a ayudar a mi mejor amigo a desarmar una red de terroristas a todo volumen, y después fundar mi propia empresa e independizarme completamente.

Vaya que esto si es un renacimiento.

Anuncios

6 comentarios sobre “Death and Rebirth

Agrega el tuyo

  1. Hola:

    woooww si que me sorprede saber todo esto de ti y me da un enorme gusto que estes muy bien!!! te lo mereces ya que has pasado por tantas cosas que la vida tenia que recompersarte tarde o temprano. espero que ahora si nos demos un tiempo y nos reunamos con los antiguos amigos (se que te quieres librar de nosotros jajaja) ntc. pero aun asi hay que vernos jajaja

    Me da gusto leerte y espero que asi sigas escribiendo

    Saludos!!!

    1. Qué tal Flor,

      Pues si sería bueno verlos pero como que ya cada quien anda en su onda, ¿no crees? Ojalá se pueda hacer algo, pero si no, mínimo deberíamos vernos para tomar un café o comer algo, ¿cómo ves?

      Cuídate y estamos en contacto. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: