La Familia

Hola a todos, tiene más de un mes que escribí algo y mi única excusa es que sólo hasta ahora encontré la motivación para hacerlo. El proyecto de mis anécdotas tecnológicas sigue en pié, pero lo estoy guardando para el próximo mes de septiembre, cuando cumpla mi 14* aniversario de utilizar Internet, así que no se desesperen ya que les aseguro que valdrá la pena.

La razón del título de este artículo es por una película que acabo de ver que en español la titularon “La Decisión Más Difícil” (en inglés se llama My Sister’s Keeper), y se trata de una joven que está enferma de cáncer y lo único que quiere es disfrutar los últimos momentos de vida que le quedan y morir en paz y liberarse de todas las cirugías, tratamientos, dolores y el mismo deterioro de su familia que tanto la lastiman, tanto física como emocionalmente, pero su madre no está dispuesta a hacerlo y ha llegado al extremo de obligar a su otra hija a someterse a incontables procedimientos para donar sangre, médula y hasta un riñón para la causa. Obviamente esta niña ha hecho hasta lo imposible para mantener viva a su cada vez más débil hermana, pero  ¿en qué momento el peor de tus enemigos está en tu propia familia?

Hay que aceptar algo, no todos tenemos la familia perfecta. La mía debe ser de las más disfuncionales que pueda haber ya que padres divorciados y diferencias entre los padres y los hijos no deben formar familias muy felices o unidas que digamos. En el caso de la película, la relación entre todos los miembros de esa familia, como acertadamente lo mencionan, se veía bien en la superficie pero era evidente que se estaban formando grietas cada vez más grandes.

En el caso particular de mi hogar, si se le puede llamar así, mis hermanos tenían muchos problemas personales reflejo de la creciente inestabilidad en la relación entre mis padres y de su inminente divorcio, pero el que menos la libró fui yo. Creo que ya he hablado en ocasiones anteriores sobre el cómo mi vida escolar en esos tiempos fue un infierno, y el cómo repercutía en mis relaciones con mis compañeros de escuela y mi serio déficit de amigos que si no hubiera sido porque tuve una computadora que sustituyó esas carencias y un perro, nunca habría superado los más duros años de esa turbulenta época. Era increíble como los bytes significaron algo más para mí que cualquier intento por entablar una relación normal con otro ser humano y poca gente lo entiende. No saben lo difícil que es acercarse a las personas cuando les tienes miedo, cuando todo lo que haces, lo que dices y el cómo luces es motivo de burla y ridículo, pero he aprendido a no culpar a otros de eso porque simplemente no entendían mi situación, aunque ha sido un proceso extremadamente largo y doloroso.

La situación en la escuela  y en casa eran muy difíciles. No tenía amigos y mi familia no me hacía la situación más tolerable. Mi hermana me cuidaba y estaré eternamente agradecido con ella por eso, pero increíblemente ese era el único apoyo con el que conté en mi infancia y fui separado de ella, y del resto de mis hermanos, cuando uno por uno se fueron yendo (o huyendo) de la casa para hacer sus vidas y tener un futuro relativamente normal. Un futuro en el que por lo menos ellos tratarían, a veces con éxito y a veces sin él, de no convertir sus respectivas familias en el pedazo de carne podrida en el que se había convertido la nuestra. Tratarían de evitar cometer los mismos errores y de ver a sus hijos como si hubiera sido lo peor que les hubiera pasado, porque considero que una pareja que arrastra problemas serios casi desde el inicio de su matrimonio y que aun así decide traer hijos a ese miserable mundo son una pareja de asesinos que acaban con los sueños y con las convicciones de aquellas generaciones que resulten de esa relación, aunque parezca increíble que se le pueda arruinar la vida a alguien que aun no existe, pero yo sé que así pasa.

Todos somos humanos, y todos cometemos errores. No somos perfectos, porque además eso es algo que no se puede definir. Lo que a una persona le parezca perfecto, a otra podría parecerle lo peor y es la historia de nunca acabar. Sin embargo, hay que entender que a pesar de que todos erramos, hay niveles. Reconozco que he cometido demasiados errores en mi vida, algunos de ellos muy graves, pero no se comparan con los que ha hecho mi familia durante generaciones. Mi abuela materna, que en paz descanse, cometió el grave error de dedicarse más a su trabajo y a sus amistades que a su propia hija. Sus hermanos también cometieron el desafortunado error de apreciar más las bondades del alcohol que las virtudes de su sobrina, y ese error lo repitió mi padre al encontrar más consuelo en el licor que en los brazos de su esposa. No conozco ni creo conocer nunca las circunstancias de esas actitudes, pero lo que si conozco, y bastante bien, son sus consecuencias. Mi madre padece de innumerables complejos que le impiden ser feliz y realizarse, pero sobre todo, le impiden vivir y dejar vivir en paz a los demás. ¿Cuándo se dará cuenta la gente de que el mal que hagan en su vida, por muy inofensivo que parezca, puede tener serias consecuencias en un futuro, por muy lejano que pudiera ser? Así como yo podría ser otro si mis padres hubieran continuado juntos, creo que mi madre podría ser otra si hubiera recibido la atención que tanto pedía a gritos cuando más lo necesitaba.

Precisamente con el afán de no ser como mi familia, y pensando que así probablemente ganaría la valoración y el respeto de mi madre, hace mucho tiempo decidí ser mejor. Decidí no ir a fiestas e ignorar las borracheras, porque además de pérdida de neuronas y de dinero sólo causan problemas como los que enfrentaban mis hermanos y mi padre. Decidí no fumar por la tos de perro de mi hermano. Decidí no enamorarme para no agregarle más problemas a una estabilidad sentimental de por sí ya muy frágil. Decidí quedarme en casa y terminar mis estudios para tener mejores oportunidades y regresarle algo a mis padres, y en especial a mi mamá, como agradecimiento a su esfuerzo y dedicación a pesar de todos los problemas que se presentaron durante todo ese trayecto… pero al final del día, es triste darse cuenta que tu esfuerzo y dedicación para darle gusto no sirvieron para nada. El ser un hijo modelo no tiene significado, sólo palabras vacías y gestos inverosímiles. Haber sacrificado toda tu juventud por demostrar que eres el mejor fue una estúpida pérdida de tiempo, ¿y para qué? para que se rían en tu cara. A veces me pregunto como otras madres pueden estar orgullosas de sus hijos criminales y asesinos y la mía no puede siquiera decir que valora lo que hago cuando todo lo que he hecho en mi vida ha sido por y para ella.

Me siento engañado, pero sobre todo me siento indignado por invertir tanto en algo completamente inútil. Vito Corleone, “El Padrino”, decía que un verdadero hombre debe pasar tiempo con su familia, pero creo que ningún hombre merece pasar por lo que yo he pasado en mi vida. Reconozco que hay gente en el mundo que la pasa peor que yo, pero al menos para mi es como si me hubieran clavado un cuchillo en la espalda y va a pasar mucho tiempo antes de que pueda recuperarme.

Antes y después del fin del mundo

Hola de nuevo. Pronto estará listo lo que anuncié en mi actualización pasada, así que no se desesperen. ;)   Sólo quería decirles que si están leyendo esto es porque han sobrevivido al “fin del mundo” y eso debe darles mucha alegría, ¿o no?

Si esto les suena raro, es porque han vivido bajo una piedra y no se dieron cuenta que un viejillo un poco “zafado” que vive en Estados Unidos predijo que el mundo se iba a acabar el 21 de mayo de 2011. Miles de familias comenzaron a vender todo, a renunciar a sus trabajos y a reunirse para una “última cena”; incluso un señor se atrevió a gastar los ahorros de su vida para publicar mensajes por toda la ciudad de Nueva York anunciando el fatídico evento en el que una serie de terremotos comenzarían a desatarse en el mundo a las 6 PM en las diferentes zonas horarias y que desencadenarían otros cataclismos que finalmente acabarían con la existencia de la Tierra en el mes de octubre próximo.

Pero, como se han dado cuenta, aquí seguimos vivitos y coleando. Al parecer, las personas que hicieron caso a este señor no tomaron en cuenta las ocasiones anteriores en las que ha fallado su predicción ni el método tan poco objetivo que utilizó para obtener la fecha del “Día del Juicio”. Lo único que sí pasó es que este señor sigue abultando su billetera (se calcula que su imperio de comunicaciones vale unos 80 millones de dólares aproximadamente, y recibe alrededor de 18 millones de dólares al año en donaciones) y seguramente ahorita anda en el paraíso… pero no porque vino una deidad y se lo llevó para salvarlo del Apocalipsis, sino porque seguramente está pasándola de lo mejor en una isla privada en algún lugar del mundo riéndose de todos los incautos que literalmente perdieron todo en esta estafa y para los que realmente la vida se ha convertido en el “fin de los tiempos”.

Pero en fin, el tema está en todos lados en este momento y no era precisamente el objetivo de mi mensaje del día de hoy, aunque es bueno para romper el hielo… jejeje Todo el asunto me recordó una película mexicana que ya tiene sus años, titulada “Elisa Antes del Fin del Mundo” en el que la protagonista del filme, una niña llamada Elisa, se ve orillada a tomar acciones ante el inminente fin del mundo, representado por la severa crisis económica por la que atraviesa su familia y que la han dejado confundida y aterrorizada. La rutina de Elisa de ser una niña normal que va a la escuela, come saludablemente en casa y ve la televisión por las tardes se ve severamente transformada al presenciar las frecuentes peleas de sus padres, la nostalgia por su amada televisión que eternamente va a estar “en reparación” según sus padres, las constantes visitas del cobrador del banco y el tener que contemplar el empezar a comer cucarachas porque “son las únicas que sobrevivirán el fin del mundo”. Todo esto desata una terrible secuencia de eventos que terminan con la muerte de la pequeña Elisa y de sus amigos, y no porque el mundo se haya terminado.

Debo admitir que la primera vez que vi la película, por allá en 1999, si me sacó de onda pero también me identifiqué con Elisa en parte. Cuando tenía 8 años, mis padres se divorciaron definitivamente luego de 21 años de matrimonio y 1 año de separación, y eso significó en cierta forma el fin del mundo para mi. ¿Cómo era posible que ya no viera a mis padres juntos? ¿Esa era la solución a los problemas que tenían que ocasionaban que se golpearan continuamente? Dicen que pocas personas recuerdan su infancia, pero yo la recuerdo como si hubiera ocurrido ayer. Los momentos en los que mis padres actuaban con violencia, se aventaban cosas y se decían palabras tan fuertes y tan hirientes que no esperas escuchar en una pareja que ha estado unida por tantos años, permanecen íntegramente en mi memoria a pesar de intentar bloquearlos desde entonces.

En 1992 no era tan común como ahora que las parejas se divorciaran, y mucho menos que lo hicieran teniendo hijos tan pequeños. Admito que no fui el niño mejor portado aunque si era un excelente estudiante, pero mi conducta empeoró a raíz de los problemas emocionales que tuve y del estigma que se adquiere en la sociedad cuando tus padres se divorcian. ¿Fue por mi culpa? Constantemente mis padres me decían que yo no era el culpable, e incluso hasta me dieron un libro para niños (creo que era la primera edición, por eso de que no era tan común todavía) en el que se trataba el tema, pero yo no lo creía, y menos cuando en la escuela constantemente me reprochaban que yo había sido el causante de esa separación. A la fecha sigo teniendo mis dudas, sobre todo por la actitud que tiene mi madre hacia mi, y eso me hace preguntarme si pude haber sido otra persona de lo que soy actualmente si mis padres hubieran permanecido juntos. ¿Tendría miedo a las relaciones? Probablemente no. ¿Sería una persona más sociable? Tal vez. ¿La gente me consideraría una persona normal? Seguramente.

No puedo dejar de pensar que, a diferencia de Elisa, mi rutina no ha cambiado mucho desde esos días. Tengo casi los mismos gustos y prácticamente hago las mismas cosas. Ya no voy a la escuela pero voy al trabajo, como reloj, todos los días a la misma hora y haciendo lo mismo. Ya no juego con juguetes (aunque los sigo coleccionando de vez en cuando) pero juego con computadoras y consolas de videojuegos. Sigo encerrado en mi mundo perfecto e ignoro gran parte de lo que ocurre fuera de él, no por mala onda sino por miedo a que me hieran y me hagan sentirme peor.

No como cucarachas pero la gente casi siempre reacciona hacia mi como si lo hiciera, como si fuera un bicho raro porque no me gusta ir a fiestas, no me gusta tomar ni fumar (lo intenté pero no me gustó), no digo groserías y regularmente me gusta mantenerme al margen de las cosas para no meterme en problemas. Me gusta más estar en mi casa que en los antros y mantengo la mayoría de las necesidades de la misma. Soy el hijo modelo que muchos padres (menos los míos, aparentemente) quisieran tener pero el amigo más aburrido que otras personas prefieren pretender que no existe, o al menos eso es lo que me dan a entender. Lo único que espero es que tengan en cuenta que mi amistad es para siempre, aunque no le den importancia.

¿Me arrepiento de lo que he hecho? Yo creo que nadie es infalible, y yo admito haber cometido errores que al menos para mi han sido astronómicos, pero no me arrepiento en lo absoluto. Las decisiones que he tomado en mi vida han sido producto de las circunstancias. A veces esas circunstancias han sido bobas y después me he dado cuenta de eso, pero obviamente ya no hay marcha para atrás y hay que aprender a vivir con las consecuencias. Probablemente lo que me sucede es consecuencia de alguna o de muchas cosas que he hecho en mi vida, pero como decía Frank Sinatra, al menos he hecho las cosas a mi manera y eso nadie me lo quita. ¿Podría ser mejor? Quién sabe…

Actualizaciones

Hola a todos, ya sé que este blog tiene muchas deficiencias, una de ellas es que su servilleta ya no escribe tan seguido como antes, y aunque no es a propósito, si es una falta muy grave… como si fueras a una fiesta y resulta que el anfitrión no está y nadie sabe a qué hora va a llegar. Créanme que trato de dedicarles unas palabras de vez en cuando, pero las presiones de la vida cotidiana simplemente me impiden que yo agarre la inspiración suficiente para poder expresarme de la manera en la que ustedes están acostumbrados, y pues prefiero tener algo bueno y relevante que escribir en lugar de usar este espacio como un Twitter sin el límite de 140 caracteres…

En fin, en esta ocasión tengo algunas cosas qué anunciarles. Como seguramente ya han notado, se ha cambiado el aspecto estético de su casa para mantenerla fresca y actualizada, agregando botones en el encabezado con las redes sociales que frecuento. Este nuevo tema de WordPress también cuenta con una versión móvil que debe mostrarse sin problemas en teléfonos celulares, computadoras de bolsillo, tabletas, etc. para que puedan leer sin problemas y en cualquier lugar lo que aquí está a su disposición.

Próximamente comenzaré a escribir sobre la nostalgia que he sentido últimamente por el Internet y las computadoras de antes… de aquella época antes de las conexiones de banda ancha y que aunque hubiera menos formas de comunicarnos, éramos a la vez más unidos y tranquilos y el Internet era un mundo mágico y lleno de información que ahora difícilmente se puede encontrar y organizar tan fácilmente. Podremos tener Google y Wikipedia pero hemos perdido la capacidad de pensar  e investigar por nuestra cuenta. Esta será la oportunidad de conocer la red de hace más de una década a la que sólo unos cuantos privilegiados tuvimos acceso. ¡No se lo pierdan!

Finalmente, hace tiempo que pasamos la barrera de las 8000 visitas. ¡Gracias!

¡Don Beto, Don Beto, ya tenemos techo!

¿Se acuerdan que hace un año les informé sobre el estado deplorable en el que se encontraba la lona de los pasillos exteriores de UNITEC Campus Sur?

Parece que la directiva de la institución por fin recapacitó que no era digno de una universidad de “primer mundo” el estar en esas condiciones y por fin, desde su fundación en 1996/97, ¡el campus ya cuenta con un techo decente!

Hace un par de meses fui a hacer mi trámite para obtener mi certificado de licenciatura y me encontré con una agradable sorpresa. Debí subirlas cuanto antes pero no recordaba donde había dejado las fotos hasta el día de hoy. Todavía no tengo información sobre el estado actual de la calidad educativa (que ya estaba en declive cuando yo terminé mi carrera) o el resto de las instalaciones, pero al menos ya podemos pasear por los pasillos exteriores del campus sin ser víctimas de la temporada de lluvias.

Esperemos que siga mejorando el asunto.

La Edad de la Inocencia (Perdida)

Hola a todos, ya estamos en el mes de abril, en el que todos los chamacos esperan con ansias llegar al final para recibir regalos en el día dedicado a ellos exclusivamente, o al menos eso es lo que pensamos los adultos.

Recientemente se ha hablado mucho sobre una nueva serie de TV abierta que trata sobre los problemas de los jóvenes en su vida cotidiana. Dicha serie se llama “Bienvenida Realidad” y se transmite por el canal Cadena Tres. En el sitio web de esta serie podremos encontrar la siguiente información:

Descripción:
Una historia contada principalmente a través de la mirada de los alumnos del Instituto William Golding, una preparatoria que sirve de marco para hacer un retrato íntimo de la sociedad.
Sinopsis:
Conoce a los alumnos del último grado del Instituto William Golging (sic), una preparatoria que como cualquier otra aparenta un desempeño y aprovechamiento satisfactorio pero que en sus aulas y pasillos se sataniza y se señala al que es distinto. Las reglas son claras: si no perteneces a un grupo; estás perdido y a merced del más fuerte. Claro que las reglas fueron hechas para romperse. Conocerás a personajes que están dispuestos a cambiar los estereotipos -jóvenes y adultos-.

Personalmente no he visto la serie (digamos que no soy fan de la TV abierta desde hace muuuuuucho tiempo), pero este fragmento de información ya nos dice mucho. Recordemos que William Golding fue un escritor británico, principalmente  conocido por el libro Lord of the Flies (El Señor de las Moscas) cuyo tema es precisamente la inocencia perdida. No voy a profundizar mucho en esta historia pero básicamente se trata de un grupo de niños completamente educados y civilizados que, al naufragar en una isla desierta y encontrarse completamente aislados de cualquier figura de autoridad, comienzan lentamente a adoptar conductas y actitudes dignas de la ley de la selva a tal grado que comienzan a matarse entre ellos de formas bastante brutales. Esta historia fue escrita hace más de medio siglo, y sin embargo, como la serie de TV mencionada anteriormente, se puede adaptar para describir perfectamente lo que le sucede a nuestra sociedad en la actualidad. ¿Estamos conscientes de lo que le pasa a las nuevas generaciones?

Yo estoy muy informado en cuanto a las nuevas tecnologías. Las computadoras y el Internet me han acompañado durante una gran parte de mi vida, pero admito que un adolescente de ahora prácticamente nace con la tecnología en la mano y no siempre le dan el uso correcto para el que fue creada. Hoy en día es muy común escuchar sobre el infame “sexting“, en el que los jóvenes se envían mensajes a través de los teléfonos celulares con contenido altamente sexual, o incluso fotografías y videos reveladores que en su mayoría terminan circulando por todo el mundo, satisfaciendo las fantasías de unos y arruinando las reputaciones de otros. El “cyber-bullying” también parece ir en aumento, donde una persona o grupos de personas acosan y agreden a otros a través de los medios electrónicos, y debido a la actual naturaleza omnipresente de la tecnología, esto puede tener efectos devastadores e incluso fatales en los individuos afectados.

Las redes sociales, que han tenido un éxito sin precedentes en los últimos años, también son una fuente de preocupación por lo que sucede en sus entrañas. Hay sitios donde la popularidad de los jóvenes se mide por el número de seguidores o “amigos” que tienen, por los votos que tienen sus fotos en poses que causarían un infarto a sus abuelas, y por las actualizaciones en tiempo real que indican los lugares que frecuentan y por dónde no pasar si hay un operativo para detectar altos niveles de consumo de alcohol en los conductores de autos (el famoso “alcoholímetro”). En fin, la tecnología que fue creada para simplificar y asistir en la vida cotidiana, realmente se usa para demostrar la ineficacia de la educación de los jóvenes y la mediocridad e indiferencia dentro de sus núcleos familiares.

¿Qué es lo que ha pasado? Esa es la eterna pregunta. Recuerdo cuando era un niño de 11 años y no pensaba más que en llegar a jugar a casa con mis juguetes y mi Súper Nintendo y terminé horrorizado cuando me enteré que la abuela más joven del mundo tiene 23 años y su hija tenía sólo 11 años cuando nació su hijo. A pesar de que esta mujer le imploró a su hija que no siguiera su ejemplo, la niña no hizo caso y pasó lo que pasó. Recordemos que si no somos congruentes, no lograremos obtener los resultados que queremos con nuestros hijos, y eso es parte del problema como ya lo había mencionado en ese entonces. Esta mujer debió ser más consciente a la hora de casarse y embarazarse tan joven, y tal vez la hija hubiera llegado a una edad más madura para pensar en la vida en pareja y tener hijos.

Otra parte del problema es ignorar lo que sucede con los jóvenes. El hecho de que haya una brecha generacional no significa que deba haber una brecha tecnológica. Debemos estar conscientes de todos los aparatos que nos rodean actualmente y el potencial que tienen en manos de los niños y adolescentes. Saber usarlos no es suficiente, hay que saber también cuándo darles acceso a ellos y el cómo hacerlo. No estoy diciendo que hay que espiarlos o estar detrás de ellos las 24 horas los 365 días del año, pero sería muy bueno indicarles lo peligrosa que puede ser la tecnología si no se tiene cuidado, y el porqué está mal hacer ciertas cosas con esa tecnología.

Finalmente, lo mejor que puede hacer uno como adulto es hablar con los jóvenes, estar conscientes de sus gustos, de las personas con las que se relaciona, de los lugares que frecuenta y, en general, de su vida cotidiana y de su conducta. Para lograr esto es necesario ser responsables y emanar confianza en los jóvenes y que por ningún motivo hay que traicionarla.

Two years later…

Me acordé de la película de “28 Days Later” (a la que infamemente le pusieron “Exterminio” de este lado del mundo) y de ahí saqué el título, jeje

En fin, ¿recuerdan este artículo donde comparé los sueldos de los trabajos en otros lugares con las limosnas que pagan aquí? Pues bien, acabo de revisar la página de Fog Creek y la oferta está más jugosa aun:

- Salario de US$5,000 al mes (equivalentes a $60,324.58 pesos al tipo de cambio actual)

- Alojamiento gratis en dormitorios o un apoyo de US$1,000 para alojamiento alternativo que se pueda deducir de impuestos (o sea, además de ese sueldazo te dan $12,066.00 pesos como apoyo si no te gusta el alojamiento gratuito que ofrecen para que puedas vivir en otro lado)

- Membresía de gimnasio gratuita

- Tarjeta MetroCard gratuita para el metro y autobuses de Nueva York

- Refrescos y almuerzos gratuitos

Si pensaban que un becario no debe ganar mucho dinero, piénsenlo otra vez. Si piensan que tienen un sueldo de envidia en México, también piénsenlo otra vez (a menos que sean diputados o algo así, claro, jajaja).

Padres Malcriados: ¿Por qué México no progresa?

En estos últimos días se ha hablado mucho sobre la “afrenta” contra México, su gente y su cultura, propinada por los conductores de un programa televisivo en Inglaterra llamado Top Gear, y aunque puedo aprovechar para señalar las incontables veces que nosotros, el pueblo de México (note el énfasis), nos hemos sentido ofendidos por opiniones de extranjeros que en realidad poco o nada nos deberían interesar, ese no es el propósito de este artículo. Creo que hay cosas más importantes por las que realmente vale la pena indignarse, como lo que sucede todos los días en nuestro país, o el hecho de que hace 163 años perdiéramos más de la mitad de nuestro territorio gracias a la traición de Antonio López de Santa Anna disfrazada de “nacionalismo”; hecho al que incluso Abraham Lincoln se opuso abiertamente por considerar que sólo obedecía a la ambición del entonces presidente de E.U., James Polk, entre otros intereses.

Pero en fin, ¿a qué se debe el título de este artículo? ¿”Padres Malcriados”? ¿No son los hijos los malcriados?

Si algo me ha enseñado la vida es que todo tiene una razón de ser, y los niños malcriados no son la excepción. Justo el día de ayer un viejo amigo del ITAM comentaba en su muro de Facebook que un “mocoso de m$%#da” estuvo jugando muy a gusto con la tapa del tanque de gasolina de su auto, a pesar de hacerlo a plena luz del día y en frente de sus padres. Cuando mi desventurado colega se dio cuenta, utilizó el llavero del vehículo para activar la alarma y darle un tremendo susto al niño; que inmediatamente corrió con sus progenitores; los cuales lejos de regañar al infante por su comportamiento o disculparse con mi amigo por las afectaciones a su propiedad, simplemente dieron media vuelta y se fueron, ignorándolo completamente. La indignación de mi estimado compañero se contuvo momentáneamente hasta que pudo conectarse a la red de redes para compartir con el mundo su amarga experiencia, atribuyendo toda la culpa al puberto en cuestión por su comportamiento.

Estoy de acuerdo que una persona debe ser completamente capaz de reconocer sus errores y de saber comportarse adecuadamente, sin importar su edad o condición (a menos que tenga alguna discapacidad psicomotora, claro está), pero, ¿realmente sabe un niño mexicano promedio cómo comportarse o cómo diferenciar entre el bien y el mal? Ignoro si existan estudios o cifras oficiales sobre el tema, pero por experiencia propia puedo decir que esta es una situación preocupante. Cualquiera que conozca la vida cotidiana en este país, y en especial en la capital, sabrá que los niños en general son cada vez más inquietos, más maleducados, más groseros, más descuidados, más inconscientes, etc, etc… en fin, más malcriados que en generaciones anteriores, pero por ningún motivo podemos echarles completamente la culpa. Ese comportamiento viene de alguna parte, ¿no creen?

Me llena de coraje y sorpresa el ver como día a día, muchas personas maltratan a nuestra ciudad y a nuestro país como si fueran poca cosa, como si no significaran nada y dieran por hecho su existencia. Yo soy todo menos un mexicano lleno de “falso” orgullo y mucho menos nacionalista, lo he admitido siempre, pero es impresionante cómo hay gente que celebra en septiembre a todo lo que da y grita “¡Viva México!” cada vez que tiene oportunidad, y el resto del año se la vive desprestigiando al país, haciéndolo retroceder cada vez más y más con las acciones cotidianas que realizan sin importar qué o a quiénes afectan. No es posible que un ser racional y civilizado crea que la calle es un lugar para tirar basura, que los árboles son baño público, que los pasillos de las estaciones del metro son para escupir, que las paredes son para “decorar” con garabatos ininteligibles (en la mayoría de los casos), que el coche del vecino es “recargadera”, que el pasto es lugar para depositar los desechos del perro, que los semáforos, señalamientos, lugares y rampas para discapacitados están de adorno; que las calles y banquetas son “romerías”, que los vagones del metro son mercado, y un largo etcétera que haría enfermar a cualquier persona que no esté familiarizada con estas características tan emblemáticas de la idiosincrasia mexicana de las últimas décadas.

¿Y qué tiene que ver esto con los niños? Pues todo, ya que la capacidad mental de los niños es mucho más amplia que la de los adultos; es más fácil que un niño adopte un comportamiento determinado y que adquiera conocimientos o habilidades varias en esa etapa de crecimiento que en cualquier otra, y a partir de los 16 años es muy difícil corregir aquellas cosas que no están del todo bien. Si estos niños o adolescentes constantemente son testigos de las atrocidades que se cometen día a día y no reciben una adecuada orientación por parte de sus padres o autoridades, ¿qué creen que puede pasar?

También hay que ser congruentes, en especial en frente de los niños. Si les decimos que está mal tirar la basura en la calle y nosotros lo hacemos, en realidad estamos fomentando un mal hábito en lugar de uno bueno. Un niño no es tonto, y no va a tolerar que se le prohíba algo que sus padres creen que tienen el derecho de hacer sólo porque “son adultos” y “ya no van a cambiar” y que como los niños “son el futuro”, ellos son los encargados de corregirlo. Los niños se guían más con los ejemplos, por lo que si decimos algo, nosotros también tenemos que cumplirlo. ¿Por qué creen que una cantidad considerable de niños no prosperan en su educación? De una vez les digo que no es siempre por dinero o “falta de oportunidades”, sino por falta de buenos ejemplos. ¿Cuántas veces no hemos escuchado el caso de un padre que ha trabajado arduamente, en detrimento de su educación, con tal de darle a sus hijos todo lo que necesitan y esperar que ellos “no cometan los mismos errores”? Esta situación está condenada al fracaso en la mayoría de los casos si el padre no pone un granito más de arena y se compromete él mismo a corregir sus errores; aunque “ya esté viejo” nunca es tarde para terminar su educación y hay muchas opciones para hacerlo. Si este hombre accede a retomar su educación, la probabilidad de que sus hijos concluyan la suya exitosamente aumenta considerablemente, y todo por haber predicado con el ejemplo.

Analicemos el caso de las adicciones, lo cual es muy sonado ahora con el tema de las drogas y del aumento en los accidentes causados por el consumo de alcohol. Si un niño o un adolescente ve a alguno de sus padres o autoridades bebiendo alcohol, fumando, drogándose o de plano completamente bajo la influencia de uno o varios de estos elementos, ¿qué creen que pueda pasar cuando se le hable sobre lo “malo” que son las drogas y el alcohol y que “no puede” hacer nada de eso? El ejemplo que le pone la autoridad contradice completamente lo que se le trata de decir. Si las drogas, el cigarro y el alcohol son tan malos, ¿por qué tanta gente las consume? ¿por qué la gente parece feliz cuando lo hace? Eso despierta la curiosidad en los niños y adolescentes, y todos sabemos lo que la curiosidad le hizo al gato…

Puedo continuar citando ejemplos eternamente, pero todos tienen algo en común. Si los padres no empiezan a educar, orientar y ser honestos consigo mismos y con sus hijos, para que éstos a su vez sean así con los suyos y eventualmente tengamos una verdadera sociedad equitativa, ordenada y civilizada que busca el bienestar y el orden común como su máximo objetivo, NUNCA tendremos un país desarrollado que no sea objeto de comentarios como los expresados en ese programa de televisión extranjero y seguiremos siendo un pueblo ignorante, abusivo, desordenado y traicionero.

En el último día del 2010…

Si, ya sé que tiene muuuuuuucho tiempo que no pongo nada, y ya sé que es lo mismo que digo siempre, pero se aguantan, ¿no? Jajajaja A veces la vida te da inspiración, y a veces no, ¿qué puedo decir?

En fin, el año 2010 está a unas horas de terminar. Muy pronto formará parte de la historia de México como el año más sangriento en tiempos de “paz”, el año en el que los políticos han tenido menos escrúpulos (el caso Paulette viene a la mente) y el año en el que se desperdició una cantidad astronómica de recursos para financiar los “eventos” del dichoso y gastado Bicentenario que la verdad no aportaron nada. ¿Cuántas escuelas y hospitales podrían haberse modernizado con ese dinero? ¿Cuántos libros y computadoras se habrían podido adquirir para los estudiantes de escuelas públicas? Ya no puedo decir que es una burla, porque en verdad no me causa gracia, lo único que me causa es indignación y una agrura cada vez que recuerdo el dichoso “coloso” que pusieron en el Zócalo y que seguramente sólo sirvió para proteger al Presidente si a alguien se le ocurría utilizarlo como blanco al practicar como francotirador, porque no le encuentro otra utilidad, sinceramente.

Dejando de lado las cuestiones cotidianas de este país, el 2010 fue un año que me proporcionó cierta satisfacción en el aspecto laboral. Por fin conseguí un trabajo que me gusta, aunque no me remunera lo que creo que merezco, pero al menos lo compensa en otros aspectos como su tranquilidad, su ubicación, su ambiente y las facilidades y consideraciones que se me otorgan. Al fin siento que soy una persona que presta un servicio, y no un esclavo sin nombre y sin importancia que tiene que pagar con sudor y sangre el favor que me hacen los capataces por haberme aceptado en su empresa. Sigo y seguiré con la idea de que la cultura laboral en este país está del asco, pero al menos todavía se pueden encontrar cosas que no están tan mal.

En cuestiones familiares, el 2010 ha sido un año muy similar a los anteriores. Mis hermanos siguen haciendo sus vidas por su lado mientras yo sigo lidiando con mi madre, y aunque hay veces que estoy a punto de explotar porque simplemente ya no lo puedo soportar, al menos he aprendido a controlar mis impulsos más fácilmente, pero creo que sustituir la falta de apoyo y de afecto con cosas materiales, me va a salir más caro en el mediano plazo.

El 2010 también fue el año en el que terminé mi carrera profesional. Después de 8 años de ir y venir, de lidiar con profesores que en verdad no tienen idea de lo que es enseñar, de hacer trabajos y tareas que, en mi opinión, en su mayoría no sirvieron para nada, y de haber tenido que empezar nuevamente en otra universidad; al fin siento una gran satisfacción por haber logrado algo que muy poca gente logra hacer en este país de conformismo y mediocridad, y más todavía porque lo logré mientras estuve trabajando, lo que todavía menos gente se atreve a hacer. No fue fácil, y fue muy doloroso, pero es verdaderamente gratificante saber que ya “estoy del otro lado”.

Finalmente, el 2010 fue un año de encuentros y reencuentros. Es muy curioso cuando descubres a personas que tienen los mismos gustos e intereses que tú, después de años de tratar con ellos. Me hubiera gustado mucho haber conocido bien a estas personas desde un principio y así compartir más momentos y experiencias de la vida con estas personas, pero nunca es demasiado tarde, o al menos eso espero. En este año también volví a ver a mis compañeros y amigos del ITAM (la primera universidad donde me inscribí) en dos ocasiones, e incluso mantengo contacto con ellos gracias a las famosas redes sociales. Me siento desconectado de su mundo después de tanto tiempo, lo cual es normal, pero espero que esa situación sea temporal y que pronto comprendan que mi apoyo y amistad es para siempre, aunque nos separen los lugares y el tiempo.

El 2010 se está acabando, y al menos en mi caso ha sido un buen año. Sólo espero que el 2011 sea mejor, y no sólo para mí, sino para todos. ¡Feliz Año Nuevo!

No estoy muerto

Hola a todos, ya sé que esto se actualiza tan frecuentemente como el gobierno hace las cosas bien (jajaja). En breve continuaré publicando más sobre aquello que les interesa (o no) leer en este espacio.

Por cierto, gracias por seguir visitándonos, ya tiene rato que sobrepasamos las 6000 visitas y quería agradecerles desde entonces. ¡Sigan al pendiente!

Saludos y disfruten su fin de semana.

La incongruencia de Apple y el porqué sus fanáticos me caen mal

Ya sé que tiene dos meses desde la última vez que publiqué algo, pero tuve problemas de salud relacionados con mi nariz (resulta que soy hipertenso y esa condición se “expresó” haciendo que mi nariz sangrara sin parar… es una larga y costosa historia que prefiero no recordar…) y también he estado ocupado con el trabajo, el servicio social y videojuegos que he adquirido recientemente… jejeje

En fin, algunos de ustedes ya han de saber que yo no soy admirador de Apple ni de sus productos. Admiro la capacidad que tuvo el señor Steve Jobs para hacer lo que hizo pero hasta ahí, fuera de eso pienso que su compañía se ha convertido en una especie de templo religioso y los usuarios de sus productos en seguidores devotos quasi-religiosos que hacen ver a los musulmanes como simples amateurs que no tienen idea de lo que realmente significa el término “fanatismo religioso”.

Seamos honestos, ¿quién no ha visto un usuario de iPhone, iPod, iMac, MacBook o la reciente iPad idolatrando su aparatejo como si se tratara del Santo Grial, la piedra filosofal, el significado de la vida y el eslabón perdido… todos juntos? Muchos me podrán decir todas las mentiras que les han hecho creer como que “son fáciles de usar”, “no tienen virus”, “simplemente funcionan”, etc, etc. y sin embargo no se ponen siquiera a considerar que hay productos de otras compañías, que incluso tienen años existiendo, mucho mejores, más amigables, más tolerantes (aquí hay una palabra clave) y mucho más baratos que los comercializados por la compañía de la manzana. Otros me podrán decir que los productos de Apple son “bonitos”, pero sinceramente yo los veo todos iguales: grises, negros y blancos… tan monótonos como los colores de los personajes que aparecen en el siguiente video:

Este video fue un comercial que elaboró Apple, dirigido por el renombrado director Ridley Scott, para transmitirlo durante el Super Bowl de 1984 para anunciar el lanzamiento de su nueva computadora Macintosh, la cual revolucionaría la industria de la computación de entonces con su interfaz gráfica y el uso del dispositivo señalador que ahora todos conocemos como mouse. Esta computadora llegaría a definir a Apple como el líder en gráficos y multimedia, ganándose el corazón de los diseñadores gráficos y otros creadores y productores de medios que formarían parte del nicho de mercado que por décadas ha adquirido estas computadoras por su supuesta superioridad en este ámbito.

Si han visto la película de “Piratas de Silicon Valley” que habla sobre la historia de Apple y Microsoft, seguramente recordarán la escena donde Steve Jobs está presentando este comercial y en donde menciona que el Gran Hermano (la gran cabeza con lentes que aparece hablando en la pantalla que rompe la mujer con el martillo) representa a IBM, su gran rival a vencer en ese entonces. Este personaje (y la escena descrita en el video) provienen del libro “1984″ de George Orwell, en el que se habla de una sociedad oprimida por el gobierno totalitario del “Socialismo Inglés” liderado por el Gran Hermano; esta sociedad es constantemente vigilada por medio de unos dispositivos llamados “telepantallas”, que se podrían comparar con las pantallas con webcam y micrófono de las computadoras modernas, y en donde también se pueden ver constantemente los discursos, noticias y otros programas con fines propagandísticos que apoyan y mantienen la ideología y el poder de este régimen sobre los miembros de esta sociedad, los cuáles en su mayoría veneran y creen ciegamente en las palabras de su líder, al grado de denunciar a sus propios familiares (y ocasionar su ejecución) si no apoyan a la causa. Los miembros de esta sociedad tampoco se esfuerzan en pensar por sí mismos, ya que el gobierno supuestamente los provee de todo lo que necesitan y cualquier pensamiento en su contra o cuestionamiento sobre sus acciones son causantes de severos castigos por parte de la llamada “Policía del Pensamiento”.

Dejemos de lado la historia del libro y analicemos detenidamente el video según la concepción de Steve Jobs: las personas calvas que visten igual y que están sentadas frente a la pantalla representan a los usuarios de las PC’s de IBM: todos monótonos e incapaces de pensar por sí mismos y escuchando atentamente lo que se dice en la pantalla sin cuestionarlo; el personaje que habla en la pantalla, como ya mencionamos, representa a IBM, el líder supremo y opresor que mantiene a la sociedad (los usuarios) en la monotonía y la ignorancia; la mujer con el martillo, que no existe en el libro como tal, representa el cambio, el “despertar” de la sociedad de su mundo monótono para que conozcan algo diferente, que en este caso se trata de la Macintosh de Apple… ¿Bastante filosófico, verdad?

Poco después Apple comenzó a utilizar el slogan Think Different” (Piensa Diferente) para demostrar que ellos son “diferentes” a IBM y que las Macintosh son “diferentes” a las PC’s, y que si quieres salir de la monotonía, la ignorancia y la opresión de IBM debes “pensar diferente”, dejar las PC de lado y utilizar las Mac, y entonces tu vida será mejor… (ajá…)

Ahora, muchos me dirán que ahí no hay problema, que las Mac son “mejores”, que “no tienen virus”, etc…. sin embargo, y aunque podría tomarme el tiempo de refutar todas y cada una de las ideas equivocadas que tienen los usuarios típicos de Mac, ese no es el punto de este artículo. ¿Cuál es el punto? Simple, que ese video es toda una contradicción 26 años después. Lo que Apple representa en nuestros días es una compañía que “vende” un estereotipo de vida en el que todos y cada uno de nosotros pensamos, opinamos y actuamos igual, tal como la sociedad oprimida de “1984″.

¿Y cómo es esto posible? Revisen los siguientes puntos:

1. Apple vende sus computadoras con su sistema operativo propietario (OS X), dicho sistema no se encuentra disponible para otro hardware que no sea de Apple y aunque en los últimos años se encuentre la opción de instalar Windows u otros sistemas operativos en las Mac (debido a la adopción de la arquitectura de Intel), Apple insiste en que sus usuarios utilicen el OS X al desacreditar constantemente a su mayor SO competidor, que en este caso es Windows.

2. Apple no permite modificaciones profundas en el aspecto de OS X; por más que quieras cambiar totalmente la apariencia del SO, estás limitado a cambiar el tapiz y una que otra opción de personalización. Tanto Windows como Linux, por otro lado, te permiten utilizar otros “shell” si quieres cambiar completamente el aspecto de tu sistema operativo para sentirlo más propio. Irónicamente, puedes cambiar el aspecto de tu SO para que se vea y se sienta como OS X… ¿qué cosas, no?

3. Todos los equipos y dispositivos de Apple se parecen. ¿Se han dado cuenta que todas las computadoras, laptops y otros dispositivos de Apple lucen prácticamente iguales? Las combinaciones de colores y el aspecto general de todos los dispositivos siempre son iguales, y así ha sido siempre desde hace casi una década. Lo más evidente es el hecho de que el iPhone, el iPod Touch y el reciente iPad son igualitos, sólo cambia el tamaño y uno que otro detalle casi imperceptible a simple vista. La única excepción a esta regla son los iPods más pequeños que se pueden adquirir en varios colores, tal y como las primeras iMac de los 90′s.

4. Los dispositivos de Apple sólo funcionan con software de Apple. Si quieres sincronizar tu iPhone, iPod o iPad tienes que usar iTunes; si quieres comprar más aplicaciones, tienes que usar la App Store (y sólo puedes distribuir o vender aplicaciones desde dicha App Store, previo escrutinio por parte del personal de Apple, no hay otra forma)…

5. Apple decide lo que puedes o no puedes hacer con tu equipo o dispositivo. Hace unos meses era muy sonado el hecho de que el iPhone, el iPod y el iPad no tenían la capacidad de reproducir videos y animaciones en el formato de Adobe Flash, el cual es muy popular en nuestros días. La respuesta de Steve Jobs a esto fue que Flash no proporciona una “buena experiencia” por ser una tecnología “vieja” y “cerrada” y que ellos (Apple) estaban más a favor de estándares abiertos como el HTML 5. La presión del público fue tan grande que finalmente se decidió incluir Flash en la última actualización del SO del iPhone y iPod, pero el hecho de que Apple hubiera mantenido esa postura inicial que tuvo durante tanto tiempo es preocupante.

Estoy seguro de que debe haber otros puntos que validen mi punto de vista, pero, ¿se han dado cuenta que Apple quiere que todos nos volvamos una masa homogénea de usuarios que no nos importa la libertad de elegir o la falta de desempeño o características en nuestros aparatos (que además son muy caros en comparación con la competencia)? ¿Quién es el “Gran Hermano” y la “sociedad oprimida” ahora?

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